La nueva vacuna para la Tuberculosis combate la Infección Tuberculosa Latente

Una nueva vacuna para la tuberculosis, la H56, ha sido creada recientemente por un grupo de científicos liderado por el Prof. Peter Andersen (Statens Serum Institut, Copenhague, Dinamarca). Esta vacuna combina dos antígenos bacterianos tempranos: Ag85B y ESAT-6 con la etapa latente asociada a la proteína bacteriana Rv2660c. La vacuna H56 controla la reactivación de la tuberculosis. Es superior a la H1 y a las vacunas BCG en lo que respecta a su capacidad para combatir la infección tuberculosa latente en la última etapa.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria Mycobacterium tuberculosis. Se cree que más de un tercio de la población mundial está infectada con la infección tuberculosa latente, lo que resulta en dos o tres millones estimativos de muertes por año. Los países en desarrollo son los más afectados por esta enfermedad.

El resultado de la exposición a la Mycobacterium tuberculosis varía de manera individual. Un sistema inmune fuerte mata las bacterias, pero a menudo la infección toma una forma latente posterior a la etapa aguda y permanece en el cuerpo por un periodo de tiempo prolongado. El patógeno se reactiva cuando es sistema inmune está debilitado, por ejemplo, como un resultado de una infección con VIH.

La infección con tuberculosis se trata con antibióticos, pero el tratamiento es prolongado y tiene una duración de seis meses. La situación se complica aún más por la propagación de cepas que son resistentes a los antibióticos.

Actualmente, la vacuna Bacillus Calmette-Guérin (BCG) es la única vacuna contra la tuberculosis aprobada para el uso en humanos. Se basa en cepas atenuadas de tuberculosis bacillus bovina Mycobacterium bovis y se utiliza como tratamiento preventivo de la tuberculosis. Esta vacuna ayuda a combatir la infección principal, pero no previene la reactivación de la forma latente.

Los métodos actuales de prevención y tratamiento de la TB son obsoletos. Existe una necesidad urgente en el desarrollo de las formas modernas de controlar la infección de la TB.

El grupo de científicos liderado por el Prof. Andersen trataron el problema de la reactivación bacteriana al crear una vacuna “de etapas múltiples”. Dicha vacuna ayudará al sistema inmune a combatir los patógenos en todas las etapas de la infección por la TB.

En un principio, los científicos estudiaron el perfil transcripcional de Mycobacterium tuberculosis en la etapa temprana y en la última etapa de la infección utilizando un modelo de ratón. Se expresaron 6 genes en un mismo nivel en ambas etapas y el Rv2660c se encuentra dentro de ellos.

Posteriormente, el grupo desarrolló una nueva vacuna denominada H56, al combinar dos conocidos antígenos de la etapa temprana: Ag85B y ESAT-6 con la proteína Rv2660c que se describió recientemente. Las tres proteínas se expresaron juntas en una gran proteína de fusión recombinante. La elección de Ag85B y ESAT-6 se basó en su producción previa como una proteína de fusión recombinante para el uso en la vacuna H1 contra la tuberculosis y que actualmente está siendo sujeta a pruebas clínicas.

Los autores testearon la actividad inmunogenética de cada proteína de la vacuna en ratones. Curiosamente, resulta que el componente Rv2660c era de baja inmunogenicidad y no logró proteger a los ratones de la infección por TB. Sin embargo, la combinación de estos tres componentes como una proteína de fusión creó una vacuna que supera cada componente individual cuando se las toma por separado.

Se han investigado en este estudio tres vacunas contra la TB:

  1. la vacuna BCG ampliamente usada se basa en cepas vivas debilitadas de tuberculosis bacilli bovina;
  2. las pruebas clínicas en curso de la vacuna H1contra la TB;
  3. la vacuna H56 diseñada recientemente.

Los científicos compararon la capacidad de las vacunas BCG, la H1 y la H56 para proteger los ratones de la infección por TB. Los ratones estaban infectados con Mycobacterium tuberculosis por las rutas por aerosol seis semanas después de la inmunización con cada una de las tres vacunas. Se contaron las bacterias en los pulmones de los ratones durante un periodo de 24 semanas posteriores a la infección. Las tres vacunas funcionaron de la misma manera en las tapas tempranas de la infección (menos de 4 semanas pos infección). Sin embargo, en las últimas etapas (de la semana 12 a la 24), las ventajas de la vacuna H56 son manifiestas. La vacuna H56 superó el resultado de la H1 en la semana 12 y la BCG en la semana 24.

Una simple ronda de vacunación induce a la producción de anticuerpos específicos y así se protege al organismo de futuras infecciones. El título del anticuerpo disminuye con el tiempo y es así que el efecto protector también disminuye paulatinamente. Durante esa etapa, se necesita una ronda de vacunación para estimular o “aumentar” el funcionamiento del sistema inmune.

En este estudio también se investigó la capacidad de la H56 de reforzar la BCG. Los ratones inmunizados con BCG fueron reforzados con H1 o H56 y seis semanas después recibieron infección. Se contaron las bacterias en los pulmones de los ratones en las semanas 6 y 24. Durante la etapa de infección temprana (6 semanas) los ratones vacunados con BCG combatieron las bacterias de una manera más eficiente que los ratones que sólo recibieron adyuvante. En momento los ratones reforzados con H1 y H56 tenían ligeramente menor cantidad de bacilo en los pulmones que los ratones vacunados con BCG únicamente. La ventaja de la nueva vacuna H56 es más aparente en la última etapa de la infección (24 semanas). El número total de bacterias fue mucho menor que en los ratones reforzados con H1 o vacunados solamente con BCG.

¡Increíblemente, la inmunización con la vacuna H56 luego de la exposición aún proporcionó protección contra la reactivación de la infección con TB! En este tipo de experimentos, los ratones se infectaron con Mycobacterium tuberculosis y luego fueron tratados con antibióticos. El tratamiento con antibióticos redujo de manera significante la cantidad de bacilo en los pulmones. Sin embargo, cuando el curso del antibiótico era interrumpido, las bacterias de la tuberculosis regresaban en una curva creciente. En el punto de la suspensión de los antibióticos, se inmunizó a algunos ratones con la vacuna H56. Con algunas variantes entre los individuos y diferentes experimentos, la vacunación H56 luego de la exposición proporcionó estadísticamente una protección significante contra la reactivación del bacilo de la tuberculosis (p< 0.05).

Es importante resaltar el hecho de que tanto la vacuna H1 como la H56 hacen uso del sistema adyuvante CAF01. Este sistema estimula la producción y el mantenimiento de las células T poli funcionales. La utilización del adyuvante apropiado es necesaria para inducir una fuerte respuesta inmune mediada por células.

Para resumir, recientemente se ha creado una nueva vacuna contra la tuberculosis: H56. Esta vacuna se basa en tres Mycobacterium tuberculosis proteínas, producidas como una gran proteína de fusión recombinante y combinadas con el sistema adyuvante CAF01. Dicha vacuna ha sido ampliamente testeada en modelos de ratones con infección por TB. Las ventajas principales de la H56 son:

  • Protege contra la TB en las últimas etapas de la infección. De hecho, no existía una vacuna que ofreciera dicho tipo de protección.
  • Actúa como un refuerzo con BCG eficiente.
  • Proporciona protección contra la reactivación de la infección aún si se la administra luego de la exposición a la TB.

Afortunadamente, la H56 será la primera de una nueva generación de vacunas que proporcionarán un tratamiento preventivo efectivo y protección a la población mundial contra la tuberculosis.


Nota: ve ver mycobacterium tuberculosis reagents

fecha : 2011-07-22